Soy profundamente chilena, tanto que nací un 20 de septiembre. Con inquietudes sociales desde siempre, por lo que milito a partir de los 18 años en el Partido Socialista de Chile. Conozco de raíz la importancia del derecho y de los derechos en toda su amplitud, siendo parte de mi vida familiar y la carrera por la que opté.
A la par de mi compromiso social, he desarrollado mi faceta como esposa, madre e hija. Considero cada uno de mis roles de enorme responsabilidad, compromiso y orgullo en el ámbito público y personal, además de ser un complemento para mi labor política.
Me caracterizo por asumir mis funciones públicas, tanto como senadora y presidenta del PS, enfocada en el bien común y en la búsqueda de consensos tras el objetivo central de avanzar decididamente hacia la superación de las problemáticas que aquejan a los habitantes de nuestro país, a quienes nos debemos. Por lo mismo mi naturaleza es cercana, humana, pero directa y sin titubeos en puntos de extrema sensibilidad, porque el respeto es el principio de base para entablar diálogos y acuerdos.